Ecuador peleará por 3,5 cupos en las Eliminatorias rumbo al Mundial 2030
La posible nueva fórmula de la CONMEBOL dejaría a siete selecciones sudamericanas compitiendo por tres plazas directas y un puesto de repechaje, mientras Argentina, Uruguay y Paraguay ya tendrían asegurada su clasificación al Mundial 2030.
Por Xavier Siavichay ·
La Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL) estaría evaluando un formato distinto para las próximas Eliminatorias al Mundial 2030, que afectaría directamente a la Selección de Ecuador. Según explicaciones del periodista Juan José Buscalia y del analista Esteban Edul, el nuevo esquema mantendría a los diez equipos en la contienda, pero con una diferencia crucial en la distribución de los cupos.
Propuesta de formato
En la propuesta, Argentina, Uruguay y Paraguay participarían en el calendario pero con su clasificación ya garantizada, al ser anfitriones de partidos del centenario del Mundial. De esta forma, Brasil, Colombia, Ecuador, Chile, Perú, Bolivia y Venezuela serían los siete equipos que disputarían los cupos restantes: tres plazas directas y una cuarta posición para el repechaje intercontinental, lo que equivale a 3,5 cupos.
Impacto para la Tri
Para Ecuador, el escenario implica seguir enfrentándose a los tres países ya clasificados, aunque esos encuentros no influirían en la obtención de un cupo adicional. La verdadera lucha se centraría en los partidos contra Brasil, Colombia, Chile, Perú, Bolivia y Venezuela, donde cada punto tendría mayor peso para asegurar una de las plazas directas o el acceso al repechaje.
Consecuencias logísticas y económicas
Mantener a los diez equipos en el calendario preservaría el formato de todos contra todos, pero excluir a los tres ya clasificados reduciría la cantidad de partidos de local, lo que podría impactar negativamente los ingresos por taquilla y otros recursos para las federaciones sudamericanas.
Próximos pasos
El esquema aún debe ser aprobado oficialmente por la CONMEBOL. Mientras tanto, la discusión continúa en los medios y entre los dirigentes, con la expectativa de que cualquier cambio se comunique con suficiente antelación para que las selecciones puedan planificar su preparación de cara al proceso clasificatorio del 2030.