Por Xavier Siavichay · Publicado

Encina afirma “no tengo vergüenza” mientras trabaja de albañil con su padre

El exmediocampista de Barcelona SC, Hernán Encina, combina partidos de veteranos con la labor de albañil al lado de su padre, sin ocultar su nueva realidad.

Encina afirma “no tengo vergüenza” mientras trabaja de albañil con su padre - Hernán Encina, exjugador de BSC, construye junto a su padre en una obra de la zona.
Hernán Encina, exjugador de BSC, construye junto a su padre en una obra de la zona.
Xavier Siavichay

Xavier Siavichay

Redactor de Golden Fútbol

@goldenfutbolweb


Hernán “Sapito” Encina, quien pasó por la camiseta de Barcelona SC en 2009, ha dejado atrás la vida bajo los reflectores para dedicarse a la construcción junto a su padre. El argentino, conocido también por su paso por Rosario Central, no oculta que ahora se siente cómodo trabajando con sus propias manos.

Trayectoria profesional

Encina desarrolló una carrera de 17 años, acumulando 366 partidos oficiales entre Argentina y Ecuador. Su estancia en el fútbol ecuatoriano fue breve, limitándose a algunos encuentros con el conjunto amarillo antes de regresar a su país natal para culminar su trayectoria.

Vida actual

Actualmente forma parte de un equipo de amigos que compite en torneos de veteranos y, al mismo tiempo, entrena a niños de su barrio para mantenerlos alejados de la calle. En sus propias palabras, “hoy estoy con mi viejo trabajando de albañil… no tengo vergüenza”, reflejando una actitud sin tapujos sobre su nueva ocupación.

Compromiso social

Más allá del trabajo físico, Encina invierte tiempo en proyectos comunitarios, utilizando el fútbol como herramienta de inclusión. Su participación en entrenamientos locales busca ofrecer a los jóvenes una alternativa positiva frente a problemáticas sociales.

Reflexión

El exmediocampista disfruta de la sencillez de jugar al fútbol con sus amigos y de la estabilidad que le brinda el oficio de la construcción. Su historia muestra que, tras una larga carrera deportiva, es posible reinventarse sin perder la pasión por el deporte.